MICROEMPRESARIA DE CONCHALÍ EN PIE DE GUERRA CON LA
19 de mayo.- Muy pocos confiaban en que su
proyecto de ofrecer comida saludable en el sector norte de Santiago daría
frutos. “Eso hazlo de Providencia para arriba… no es para Conchalí”, eran algunos
de los reiterados comentarios que recibía María Elena Orellana cada vez que
daba a conocer su innovadora idea, la que hablaba de emprendimiento, de romper
barreras e instalarse sí o sí en Conchalí porque “acá no existía nada de esto”.
Pero paso a paso esta corajuda mujer se aventuró para crear
su propia microempresa, la que fue construyendo con proyectos de
financiamiento, cursos y capacitaciones,
lo que le valió ser hoy una de las emprendedoras insignes de Conchalí. Sí, María Elena es dueña hoy de “Healthy
Food”, una pyme que ofrece a diversos clientes nobles y vitamínicos productos,
todos alejados de las grasas saturadas, calorías y sobrepeso.
“El camino no ha sido fácil, pero sí muy bonito. Hemos
logrado crecer un 60 por ciento desde que la creamos el año pasado. Asimismo debimos
sortear diferentes obstáculos, muy propios de lo que significa crear una
empresa. Pero sin dudas, esto es muy gratificante”, confesó Orellana.
La idea de hacer una empresa que distribuyera comida
saludable, según asegura María Elena, fue fortuita porque anterior a Helathy
Food desarrollaba un proyecto de “Casa Estudio”, en donde hacía reforzamiento a
alumnos de bajo rendimiento académico. Y justamente fue la madre de uno de sus educandos
su primer contacto con el ámbito del comer sano. “Ella me mostró cómo
funcionaba un negocio que tenía en Las Condes y a mí se me ocurrió hacerlo en
Conchalí. Y me pregunté entonces por qué sólo algunas personas pueden tener
acceso a estos servicios y otras no. A penas tuve la idea de instaurar esto en
mi comuna varios me preguntaban que ‘cómo iba a hacer esto en Conchalí si la
comida saludable es para gente de plata’”, recuerda la microempresaria.
Pero muy sabiamente hizo caso omiso a estos prejuicios y hoy
abastece a grandes empresas, oficinas, colegios y particulares de la comuna de
todo tipo de productos sanos y nutritivos. “Ha sido todo un éxito y es un
negocio que tiene muchas proyecciones”, agrega.
Los siete días de la semana María Elena Orellana ofrece a
sus clientes siete platos distintos, con un valor no mayor a los 2.300 pesos y que son repartidos
personalmente. “La idea es hacer que nuestros clientes se sientan bien, únicos,
y que el plato está hecho exclusivamente para ellos. Y por esos que cada
producto va etiquetado con el nombre de la personas que lo pidió”, asevera.
Y "Healthy Food" también tiene especial cuidado
con aquellas personas que siguen tratamientos médicos y que deben mantener una
rigurosa dieta. “A ellos nunca los dejamos solos y cocinamos para sus necesidades,
por eso mantenemos una relación cercana con nuestros clientes. Ellos nos dicen
sus restricciones y a la vez nosotros les hacemos propuestas”, comenta
Orellana.
En la carta destacan los siguiente platos: “Primavera de
Ave”, “Papas Doradas”, “Espaghetti Asiático”, “Tacos de Ceviche”, “Zapallos al
Horno”, Tortillas de Verduras” y “Gratín de Verduras.
PREMIOS
Gracias a este emprendimiento María Elena fue premiada por
Sercotec como una de las mejores cinco Pymes de Chile, galardón inmenso si
consideramos que la elección se hizo sobre el universo de tres mil proyectos,
lo que ha llenado de expectativas a esta esforzada mujer que también supo de cesantía.
“Por eso quiero hacer camino y permitir que más personas vean lo que yo he
hecho y se atrevan a ejecutar sus ideas”, aclara.
Actualmente seis son las personas que trabajan con María
Elena, cuyas aspiraciones inmediatas pasan por tener una instalación propia ya
que hoy “Healthy Food” opera dentro de un departamento ubicado en Teniente
Ponce 2150. Asimismo, aspira a formar un equipo en donde cada persona tenga una
función determinada, para luego posicionarse en el mercado nacional. “Quiero
que cuando alguien vaya por la calle en cualquier ciudad del país y vea el
letrero de ‘Healthy Food’, pueda decir que esa empresa es original de
Conchalí”, completa.
En este mismo sentido, Orellana se manifiesta confiada en
que así ocurrirá pero que aún falta camino por recorrer porque “todavía estamos
inyectando recursos. Y por supuesto que nos falta inversión para hacer de este
un negocio autofinanciable, pero vamos en buen camino ya que hemos crecido
rápido”.
“La clave de todo ha sido trabajar permanentemente, además de
que esta empresa tiene una mística distinta ya que queremos hacer cambios
reales en la sociedad”, precisa. Cambios que, asegura, ha podido apreciar en
este corto período y que desea seguir provocando, todo para aportar con el
desarrollo saludable de las personas de la principal comuna del sector norte.